La Cenicienta, el Hada Basta y el principe de las perdices.


¿Os acordáis de la Cenicienta que no quería comer perdices?

Pués; colorín, coloráo… ¡El Cuento no se ha acabáo!

¡Aquí está la segunda parte!

   

La Cenicienta, el Hada Basta y el príncipe de las perdices.

Arco iris

Un día, la Cenicienta fué al mercado, cansada, triste y deprimida,

pero allí tuvo la suerte de verse a sí misma…

Cuando le tocó la vez, y preguntó el carnicero

CARNICERO ¿Y usted?

CENICIENTA ¿Yo?

CARNICERO ¿Perdices otra vez?

CENICIENTA Sí, claro…

¡Yo soy la de las perdices!

;-jejejeje

OoO
Y le dio por reírse de sí misma, de lo inocente

que había sido creyendo que un príncipe la salvaría.

Después de años viviendo con uno, se dio cuenta que los príncipes no te salvan.

Tampoco los camioneros, los discjokeys, ni las pasteleras.

 Dejó de sentirse culpable…  se perdonó…  y entonces

se dio cuenta que la única capaz de salvarte

eres tú misma.

OoO

CENICIENTA ¡¡¡Basta!!!

OoO

Cuando la Cenicienta gritó ¡basta!

se le apareció su hada madrina.

OoO
CENICIENTA ¿Quién eres tú?

OoO
HADA Pues tu hada madrina.

OoO
CENICIENTA ¿Así, tan gordita y morena?

OoO
HADA Escucha, Cenicienta. Yo vivo dentro de ti

y sólo puedo salir cuando dices lo que has dicho… ¡Basta!

OoO
La hada madrina la abrazó y Cenicienta comenzó a llorar.

 Hacía tanto que no lloraba. Primero lloró por el príncipe,

por tantas perdices muertas y por los zapatos…

 Luego siguió llorando al recordar que

su madrastra la maltrataba,

  su padre le trataba peor.

Lo lloró todo, todo.

Y

se sintió mejor que nunca…

Vacía.

OoO
CENICIENTA (ALEGRE) ¡Vacía!… ¡Estoy vacía!

OoO
Ahora sólo tenía que llenarse de cosas bonitas.

Y Cenicienta sabía que teniendo al hada madrina a su lado,

lo conseguiría. En primer lugar, dejó al príncipe. Luego dejó los zapatos…

OoO
CENICIENTA ¡Y las perdices! ;-jj

OoO
Y una vez sola, descubrió que quería disfrutar su cuerpo,

que tan castigado había estado.

Descubrió la danza libre que no es tan libre

pero que te hace sentir libre.
Ooo
CENICIENTA ¡Al fin!

OoO
HADA En esta danza da igual que calces un 42,

que peses 90 kilos, que midas 1.92 o que tengas 80 años.

OoO

Y así fue que encontró,

en el camino de la transformación,

a otros seres como ella.

OoO
RATITA Soy la Ratita Presumida.

Ahora engordé y tengo más novios…

OoO
BELLA DURMIENTE Soy la Bella Durmiente

(BOSTEZA) Ya me he despertado.

Y no tomo antidepresivos… (DESPEREZA)

OoO
Encontró a la Caperucita Roja, a Blanca Nieves.

Una vez libres, pudieron realizar sus sueños ayudándose entre sí.

La Cenicienta montó un restaurante vegetariano llamado.

OoO

CENICIENTA “¡¡¡Me sobra armonía!!!

OoO

 Allí no paraban de comer, ni de bailar.

Ahora están encantadas de haberse conocido, pero también muy molestas

por el papel que han tenido que representar en los cuentos durante siglos:

niñas pasivas esperando que les pidan la mano y les quiten la vida.

¡Se acabó!

 Ellas han comenzado a escribir un cuento nuevo:

 “Érase unas mujeres que no estaban solas.

Y unas perdices que volaban felices.

 Rosa roja

Este cuento está dedicado a todas las mujeres valientes que quieren cambiar su Vida,

y aquellas que la perdieron en el intento, y desde el cielo nos iluminan.

¡Gracias Hermanas Lobas!

“El Clan de la Cicatriz”
http;//aulli2.wordpress.com

Mujeres que corren con lobos 

Chica
Anuncios

Acerca de Medina Loba Colorá

#MujeresQueCorrenConLobos #Aulli2
Esta entrada fue publicada en Aullidos, Cuentos y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a La Cenicienta, el Hada Basta y el principe de las perdices.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s